Nos marcamos como objetivo evaluar los retos que conlleva el apagado de estas redes móviles y nuestra visión sobre cómo afrontar el desmantelamiento y migración de servicios para proveedores de servicio, empresas y organismos.
Si bien, hasta ahora, las nuevas generaciones de telefonía móvil han ido conviviendo con las tecnologías predecesoras (únicamente ha desaparecido la primera generación analógica), la aparición de 5G conllevará la desaparición de las redes 2G y 3G para poder aprovechar el espectro que ocupan. Y aunque existen funcionalidades que permiten compartir el espectro entre tecnologías (spectrum sharing), hay que tomar consciencia de que las redes 2G/3G acabarán apagándose.
Algunos de los factores que influyen en la decisión pueden ser: